Desconectar en vacaciones, una necesidad física y mental

DESCONECTAR EN VACACIONES

El mes de agosto es sinónimo para muchos de vacaciones y desconexión. Pero ¿llegamos a desconectar 100% del trabajo? ¿Cómo podemos aprovechar bien los días de descanso?

Mejorar nuestro estado de ánimo, recuperar la energía, reducir el estrés y producir hormonas de la felicidad son, entre otros, algunos beneficios que nos aportan las vacaciones. Por ello son de vital importancia para el trabajo. Un empleado sano y feliz es mucho más productivo. Debemos cuidar de la salud de nuestros trabajadores, física y mental, así que los días de descanso deben de ser para eso, para descansar realmente. ¿Sucede esto así?

Existen infinidad de tipos de puestos de trabajo, y sea cual sea el tuyo, debes obligarte a disfrutar de esos merecidos días de descanso. Muchas veces, en trabajos como autónomos o cuando eres el dueño de una empresa, siempre es mucho más complicado. ¿Realmente tu trabajo fluirá si tu no estás al 100%? El mundo no se va a acabar si te ausentas unos días, pero recuperar la salud física y mental es mucho más difícil.

Según Jessica de Bloom, experta en psicología organizacional y del trabajo de la Universidad de Tampere (Finlandia): «Existen evidencias empíricas de que las vacaciones favorecen la salud y de que, tras un tiempo prolongado sin darnos un respiro, somos más vulnerables a las enfermedades cardiovasculares y aumenta el riesgo de muerte prematura»

¡Llegan las vacaciones! ¿Y ahora qué?

Unos disfrutan de semanas sueltas, otros 15 días seguidos, y otros todo un mes entero. No hay una fórmula ideal. Si bien, según un estudio de la Universidad de Tampere, tras ocho días de descanso nuestros niveles de desconexión llegan a su pico más alto.

Hay empresas que marcan ellos los días de disfruten, mientras que en otros es el trabajador el que elige cómo y cuándo disfrutarlas. A no ser que lleves poco tiempo en una empresa o trabajes exclusivamente durante el período estival, seguro que disfrutas de algún día durante el verano.

Algunas personas se agobian porque quieren exprimir esos días al máximo. En vacaciones tenemos que disfrutar, conocer lugares nuevos, salir, hacer deporte, comer,….pero a veces se nos olvida lo principal: PARAR. No salimos de nuestra vorágine de estrés, de planificación, y nuestro cuerpo también necesita estar durante un tiempo sin nada que hacer y nada en lo que pensar ¡aunque cueste!

Para desconectar, en muchas ocasiones, llenamos nuestros días con actividades. Así no dejamos a nuestro cerebro parar, y no hay oportunidad para pensar, para bien y para mal. Tengas los días que tengas, reserva alguno para no hacer nada en absoluto. Tómate algo mientras pierdes la mirada en el infinito.

Por supuesto, olvídate del email del trabajo, del grupo de WhatsApp, de lo que tendrás que hacer a tu vuelta…Resetear es imprescindible para nuestra mente. A la vuelta ya lidiaremos con el síndrome postvacacional, y os daremos algunos consejos.

Organízate previamente, verás que hay tiempo para todo. Luego cada persona es un mundo, unos prefieren estar horas tumbados en la playa y otros con dos minutos de relax tienen suficiente para todo el día. Lo ideal es que combines momentos de no hacer nada, con otros de actividad; un chapuzón piscinero, una excursión de senderismo, una visita cultural….

Vacaciones no sólo del trabajo

Hay personas que no tienen en cuenta lo nocivo que puede llegar a ser el efecto de las redes sociales para nuestra salud mental. Tanto si estás de vacaciones como si no, el comparar puede repercutir negativamente en nuestro ánimo. A no ser que tu trabajo sea de influencer, desconecta de todo. O entra sólo si estás muy seguro de que no te va a afectar.

Si estás de vacaciones o te vas en breves ¡Disfruta! Sino, ¡ánimo!, porque las vacaciones no son sólo en agosto 😉

 

 

 

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