6 lecciones de empleo que nos dejó ‘Friends’

Friends las lecciones de empleo que nos dejó

La serie ‘Friends’ era fiel reflejo de un grupo de amigos veinteañeros en los que, además del amor, su trabajo marcaba su día a día. Os dejamos con las lecciones de empleo que la serie nos dejó.

17 años después de su finalización, estos 6 amigos se han vuelto a reunir en «Friends: the reunion», y no queríamos dejar pasar la oportunidad de echar la vista atrás y recordar cómo se las ingeniaban para salir adelante con sus carreras profesionales en la cosmopolita ciudad de Nueva York.

No vamos a entrar en detalles sobre cómo podían sobrevivir, ya que la fantasía de vivir en el centro de Nueva York, de forma independiente, viviendo al máximo y trabajando poco, forma parte de ese universo de ficción que envuelve a las series.

Si bien, además de sus amoríos y enredos, muchas de sus tramas se centraban en el trabajo. Unos trabajos que iban muy unidos a la descripción y personalidad de cada uno. Y eso, en parte, era lo que atraía a cada fan, con el que se podían sentir identificados.

¿A qué se dedicaba cada personaje?

Phoebe Buffay: masajista holística mística con muchas dotes creativas. No es que la viésemos mucho dando masajes, pero es un trabajo ideal para ella. Sabe canalizar como nadie las energías de otros, y si necesitas a alguien que sepa escuchar, es ella. Aunque esa personalidad extravagante le jugase malas pasadas, como morderle el culo a un cliente en una ocasión. En sus ratos libres actuaba como cantautora, con grandes éxitos como «Smelly cat». Si bien esta faceta nunca la catapultó al éxito.

Joey Tribbiani: el típico actor yoyo, sube y baja. Aunque la mayoría de sus días se los pasaba comiendo bocadillos de albóndigas. Joey tuvo momentos de gran éxito en su profesión, como su personaje en el culebrón «Los días de nuestra vida«, interpretando al Doctor Ramoray.  Precisamente ese oficio le permite adaptarse a todo tipo de trabajos. Y es que hace falta ganar dinero para pagar las toneladas de espaguetis que el italoamericano zampaba.

Ross Geller: el científico aburrido. Si bien su campo de investigación y trabajo es la paleontología, es decir los dinosaurios y seres de hace millones de años, no tiene mucho de apasionante. No imaginamos a Ross en ‘Jurassic Park’. Él es más bien paradito, por ello da clases en la universidad, dónde habitan otro tipo de seres más temibles aún. Se ve que desde bien pequeño los dinosaurios le volvían loco, por lo que lo tuvo claro. Es el que tiene un trabajo más estable, y no duda en recordar en todo momento su estatus de científico.

Mónica Geller: cocinera con trastorno obsesivo compulsivo de limpieza. Ser una perfeccionista en el trabajo puede llevarte muy lejos, pero también puede volverte muy loca. Es lo que le pasó a Mónica cuando un crítico gastronómico puso a caldo su cocina. Obsesiva hasta la médula, trabajó duro hasta lograr que a este crítico le gustase su comida, dejándose casi la salud en ello.

Rachel Green: nacida con una flor en el culo. Rachel es una niña pija que nunca ha dado palo al agua. Cuando la conocimos su vida se había desmoronado justo a las puertas del altar, de hecho entra en acción con su vestido de novia. Huye de su antigua vida y debe comenzar de cero. Y eso significa empezar a ganarse la vida por sí misma. Así que comienza trabajando en el Central Perk, la famosa cafetería a la que acuden a diario. Hasta que, cansada de ese trabajo, se replantea su vida laboral. Y descubre que lo que más le gusta en este mundo es la moda. Así que decide empezar desde abajo, como dependienta/asistenta en una tienda, para luego pasar a personal shopper en unos grandes almacenes (vamos como si lo fueses aquí de El Corte Inglés). Y, oye, de allí ya pasó a firmas como Ralph Lauren y Louis Vuitton. No si cuando dicen que EEUU es el país de las oportunidades….

Chandler Bing: trabajador de oficina. Y es que, aunque sabíamos que trabajaba en una oficina, poco más se conocía sobre su trabajo. Podría ser el típico empleo aburrido de realizar informes y meter datos en un ordenador…o no. En uno de los capítulos descubríamos que ni siquiera sus propios amigos sabían a qué se dedicaba exactamente. Puede que fuese porque Chandler, a diferencia de sus otros compañeros, odiaba su trabajo, aburrido y monótono, y solo desease disfrutar de su vida fuera del mismo.

¿Qué lecciones nos dejan cada uno?

Chandler, cansado de su trabajo que tanto odia, decide darse una oportunidad a sí mismo y entra como becario, pese a su edad, en una agencia de publicidad. Su sentido del humor e ironía al fin pueden ayudarle de forma creativa, y logra ascender a copy junior en la empresa.

  1. Nunca es tarde para comenzar en otro sector.

Joey se adapta a todos los trabajos que le surjan, y es fiel reflejo de que un día puedes estar arriba y al día siguiente abajo. De estrella de la televisión a elfo de Santa Claus. Trabajó de todo, de guía, de camarero, de profesor…De hecho, uno de sus trabajos más fructíferos fue como sacerdote, un título que se sacó por Internet ¿qué te parece?

      2. En esta vida sobrevive el que mejor se adapta, se un camaleón.

Mónica comienza trabajando de chef en un restaurante, en el que logra ascender para luego ser despedida. La vemos un tiempo en el paro, llegando a trabajar de camarera con disfraz, pero decide trabajar al otro lado, el de crítica gastronómica, hasta que logra entrar como jefa de cocina en un restaurante de lujo. Esa obsesión por el control no deja que se despiste ni un momento.

      3. No cejes en tu empeño, ten un objetivo claro y ve a por ello.

Ross es el que menos vaivenes ha tenido en lo laboral. Un apasionado de los dinosaurios sin demasiado espíritu aventurero. Siempre ha tenido las cosas claras, excepto cuando se estaban tomando un descanso él y Rachel…

      4. Puedes encontrar una profesión estable y tranquila gracias a tu mayor pasión.

Phoebe tiene un trabajo gracias al cual puede vivir bien y disfrutar de su tiempo libre. Y cuando puede se saca un extra con lo que más le apasiona, la música.

      5. Tu trabajo no te define, tú no eres un puesto o un empleo. Aprovecha lo que tu trabajo te aporta para invertirlo en ti y en lo que más te gusta.

Rachel, empezar de cero no es nada fácil, y ella pasa durante unos años por trabajos mal pagados y de poco caché, hasta que descubre que su pasión, que es ir de compras, puede convertirse en un trabajo. Pero el primer paso es descubrirse a sí misma. La vemos cambiar y evolucionar, y es que una buena cura de humildad siempre viene bien.

    6. Piensa bien qué te gusta ¿crees que podrías vivir de ello? ¡Adelante! al menos te mereces una oportunidad, el futuro no está escrito.


¿Quieres descubrir tus competencias gracias a tus hobbies, como los amigos de ‘Friends’? Echa un vistazo a nuestra entrada al blog.

 

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