Descubre tus competencias gracias a tus aficiones

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¿Eres más de imitar a Queen o de escaparte en bicicleta por el monte? Quien más quien menos tiene una afición, y ella puede decir mucho sobre cuáles son nuestras habilidades y poder aplicarlas al empleo.

¿Qué te gusta hacer? Seguro que tienes alguna afición. ¿Sabías que tu pasión puede ayudarte a saber cómo eres y cómo puedes ser de productivo o creativo en tu trabajo?

Tus hobbies e intereses pueden decirte mucho sobre cuáles son las habilidades que más te identifican, y estas siempre puedes aplicarlas laboralmente.

Para y analiza. ¿Qué se te da bien? ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿cuáles son los débiles? ¿Qué destacarías de ti mismo? ¿cómo crees que esa habilidad o competencia podría ayudar a una empresa o a otras personas?

¿Eres un manitas?

Si lo tuyo son las manualidades y artes plásticas. Haces macramé mejor que nadie, te va el scrapbooking o dibujas monigotes divertidos seguro que algunas de tus competencias son:

Perfeccionismo: eres una persona detallista que cuida que cada cosa esté bien hecha, te fijas en cada pequeño elemento de la composición, y no paras hasta que está perfecto.

Creatividad: el mundo de arte, además de precisión y dominio manual, necesita mentes creativas. Eres una persona que busca crear y diferenciarse, y seguro que tienes tu propio estilo y sello personal ¡aprovéchalo!

Esfuerzo: un artista no se forma en un día, requiere de horas de trabajo, mucha dedicación y pasión. Puedes ser una persona muy creativa pero con poco dominio de trabajar con las manos, o todo lo contrario. Por ello son necesarias horas de trabajo para poder realizar piezas.

¿Eres un aficionado al cine y series?

Si te apasiona el audiovisual o el teatro, bien seas un aficionado a consumir este tipo de contenidos, o haces tus pinitos grabando tus propios cortos o vídeos caseros, ¡resáltalo Spielbierg! Estas son tus competencias:

Espíritu crítico: te encanta analizar cada pieza de la composición, para que todo sea espectacular tienen que casar todos los componentes. Personajes, historia, planos. Sabes ver, casi a simple vista, qué falla o cómo podría mejorar algo.

Capacidad de análisis: te gusta conocer cada detalle, por pequeño que sea. Todo es importante, y sabes que las historias humanas calan hondo en todos. Ser analítico es fundamental hoy día, para saber cómo se está desarrollando el trabajo y alcanzar objetivos planteados.

Empatía: una buena historia necesita ser comprendida y aceptada, y para ello es vital ponerse en la piel de los demás, comprender sus miedos, sus ilusiones,….una persona empática es capaz de entender las acciones y emociones de los demás, sin prejuzgar y siendo cercana. Esa es una buena baza laboralmente.

¿Eres una rockstar?

Si la música es tu pasión y dominas varios instrumentos, quizá te guste escuchar que, entre otras, tus mejores competencias son:

Sensibilidad: hay que tener un don especial que te hace más sensitivo para saber captar y canalizar todas esas emociones y estímulos que sólo la música hace brotar.

Disciplina: si tocas algún instrumento de música ya sabrás que no es tarea sencilla. Hay que ser muy disciplinado y trabajar con tesón, siendo muy metódico hasta ser un buen músico.

Pasión y creatividad: sin duda, además de dominar la técnica, debes de tener cierto grado de creatividad y pasión para continuar, para crear nuevos ritmos, letras, y además interpretarlo con la energía que requiera. La pasión, en cualquier trabajo, es un gran aliado. Si te encanta y apasiona lo que haces, tienes un buen trecho hecho.

¿Eres un deportista nato?

Se te den bien los deportes colectivos, o individuales, si eres más de riesgo o de relajación, hay competencias básicas que resaltan de tu personalidad:

Esfuerzo y constancia: te gusta dar lo mejor de ti, y sabes que debes de trabajar duro para lograr mejorar y alcanzar objetivos. No te debes rendir a la mínima de cambio. Sabes que debes lograr pequeñas victorias, pero asumir también derrotas, para alcanzar el éxito.

Trabajo bajo presión: el deporte requiere de una mentalidad no sólo ganadora, sino templada. Debes aguantar bien los envites. De hecho, te agrandas bajo presión y con fuertes dosis de tensión, que generan unas fuertes dosis de adrenalina.

Resilencia: ante la adversidad, hay que tratar de ser positivos. Los fallos deben de ser tenidos en cuenta siempre para mejorar, y no dejarse llevar por actitudes derrotistas. Este espíritu es también necesario en el trabajo.

¿Eres un masterchef?

Otra afición que requiere de ciertas dosis de paciencia, pasión y arte es la cocina. Si te encanta realizar repostería o eres más de cocina tailandesa, apunta bien tus competencias:

Responsabilidad: para ti cocinar es más que un placer. Te encanta deleitar a los demás, por lo que te tomas muy en serio todo lo que haces, y no te gusta fallar a los demás cuando algo no te queda 100% perfecto. Te gusta cocinar para que otros lo disfruten, y si no lo consigues lo sientes como un fracaso personal, por ello te sientes en la responsabilidad de hacerlo siempre bien.

Polivalencia: un buen cocinero debe de serlo. Y no es tarea sencilla. A unos se les da mejor un tipo de cocina que otra. Pero a todo el que le encanta cocinar trata de ser polivalente y aprender un poco de todo. Hacer postres, nada tiene que ver con hacer un arroz, y todo tiene su técnica. Además de saber estar a varias cosas a la vez y ser multitarea, una habilidad muy demandada en muchos trabajos.

Perfeccionismo: siempre quieres seguir aprendiendo, creando nuevas recetas, probando nuevos sabores, hasta dar con creaciones de las que puedas presumir. Esa pizca de sal de más o de menos puede hacer que tu plato no sea todo lo bueno como te gustaría, por ello buscas siempre el equilibrio en tus platos para que sea perfecto.


Puede que tus aficiones sean otras, como viajar, jugar a rol o juegos de mesa, salir de fiesta, debatir, escribir, degustar gastronomía, etc. Pero si te fijas bien cada afición tiene unas competencias o habilidades que seguro tú tienes ¡piensa en ellas! piensa en ti, en cómo eres y porqué te gusta esa afición y no otra, y seguro que descubres grandes habilidades que compartir.